Ingeniero de la UNSL creó una silla monorueda para trekking inclusivo

El dispositivo motorizado, diseñado con materiales reciclados, busca facilitar que personas con movilidad reducida puedan recorrer senderos y terrenos irregulares.
Investigación11/03/2026

Un ingeniero mecatrónico egresado de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) diseñó y construyó una silla monorueda motorizada destinada a personas con movilidad reducida, pensada especialmente para desplazarse por terrenos irregulares. El dispositivo busca facilitar el acceso a actividades como trekking y senderismo y fue donado a un centro turístico ubicado en la localidad de El Morro.

El desarrollo fue realizado por Mauro Exequiel Díaz como parte de su trabajo final en la carrera de Ingeniería en Mecatrónica de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (FICA). Durante su formación, el joven se especializó en la integración de sistemas mecánicos, electrónicos y de control, áreas clave para la creación de soluciones tecnológicas aplicadas a problemas concretos.

La iniciativa surgió a partir de la necesidad de mejorar la accesibilidad a espacios naturales y entornos donde las sillas de ruedas convencionales suelen encontrar grandes limitaciones. Senderos sin adaptar, calles de tierra o superficies irregulares representan obstáculos cotidianos para muchas personas. Frente a esa realidad, Díaz se propuso desarrollar una alternativa que combine innovación tecnológica con un enfoque social orientado a la inclusión.

El prototipo permitió comprobar el funcionamiento del sistema mediante distintas pruebas de estabilidad, resistencia y comportamiento dinámico en diferentes tipos de terreno. Según explicó el ingeniero, la motivación del proyecto también estuvo influida por su paso por la materia Responsabilidad Social y Desarrollo Sostenible, donde reflexionó sobre diversas problemáticas sociales y la posibilidad de que la ingeniería contribuya a generar soluciones con impacto positivo en la comunidad.

Otro aspecto destacado del proyecto es su bajo costo de producción. Mientras que una silla especializada de características similares puede costar alrededor de 6.000 dólares, este dispositivo se construyó con materiales recuperados y reutilizados, como caños de bicicletas en desuso. Con un diseño realizado en 3D mediante SolidWorks y ensamblado en un taller personal, el costo total rondó los 130.000 pesos, lo que demuestra el potencial de desarrollar tecnologías accesibles que promuevan la inclusión y, al mismo tiempo, impulsen la innovación local y la economía circular.

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