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title: "Científicos describen un reptil que habitó mares patagónicos hace 150 millones de años"
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description: "Un equipo de la UNLP identificó un nuevo género y especie de ictiosaurio, reptiles marinos que dominaron los océanos. Los curiosos rasgos anatómicos para cazar en ambientes con alta competencia."
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date_published: "2026-08-26T10:43:00-03:00"
date_modified: "2026-08-26T10:50:18-03:00"
category_name: "Investigación"
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# Científicos describen un reptil que habitó mares patagónicos hace 150 millones de años

Investigadores de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y del Museo de La Plata describieron un nuevo reptil marino (ictiosaurio) de unos cuatro o cinco metros de longitud que fue bautizado Eternauta patagónica.

La descripción de la nueva especie surgio a partir de un artículo del científico Lisandro Campos quien expresó el estudio "se enfocó en el análisis de las dimensiones y morfología de los ojos de este reptil, a partir del anillo esclerótico, una estructura ósea que sostenía el globo ocular y ayudaba a mantener su forma durante el buceo, mientras que el análisis biomecánico sugiere una musculatura de sus mandíbulas adaptada a un mecanismo de apertura y cierre excepcionalmente veloces”.

**¿Qué eran los ictiosaurios?**Los ictiosaurios fueron reptiles marinos que habitaron los océanos de todo el mundo durante más de 160 millones de años, desde el Triásico Temprano hasta el Cretácico Tardío. Aunque no eran dinosaurios, convivieron con ellos y compartieron su época.

“Evolutivamente, los ictiosaurios descendían de reptiles terrestres que ingresaron al mar, adaptándose por completo a la vida acuática. Su cuerpo, externamente, tenía forma de tiburón o de delfín, con una cola en forma de media luna, patas modificadas a modo de aletas para direccionar el nado y un hocico largo repleto de dientes”, describió el científico de la UNLP.

**¿Un depredador especializado en las profundidades?**El estudio indica que E. patagónica vivía en un ecosistema marino complejo, compartido con otros grandes nadadores carnívoros como plesiosaurios y cocodrilos marinos, que a su vez podrían actuar como depredadores de los ictiosaurios. Sin embargo, es probable que este ictiosaurio hubiese empleado una estrategia diferente para evitar la competencia directa: cazar a profundidades dónde otras especies de reptiles marinos no podían detectar presas.

“Sus ojos, de grandes dimensiones, probablemente le habrían permitido detectar presas pequeñas en zonas oscuras donde otros carnívoros no podían acceder. De la misma manera, es posible que los mismos también desempeñasen una función importante en la detección de presas con la capacidad de producir "chorros de tinta" (expulsión de un pigmento que al contacto con el agua marina se torna de color negro y nubla la vista de los depredadores cuando el animal se siente atacado) como algunos moluscos”, detalló Campos.

La mandíbula especializada como un mecanismo de apertura y cierre veloz le impedía atacar animales grandes o mordidas de gran fuerza pero le daba ventaja para capturar presas pequeñas y esquivas. Esta adaptación -junto con el cráneo alargado cubierto de dientes finos y cónicos y unos ojos enormes- refleja una estrategia evolutiva orientada a explotar las presas más abundantes en un ambiente con alta competencia.

**Un nombre con homenaje y significado**  
El nombre Eternauta patagónica combina el homenaje cultural y la historia de la paleontología en Patagonia. El género hace referencia a El Eternauta (1957), de Héctor Oesterheld y Francisco Solano López, una obra seminal y emblemática de la historieta argentina. En ella el protagonista, Juan Salvo, se presenta como ‘un viajero del tiempo, navegante en la eternidad (…)’. El nombre fue elegido no solo por su resonancia simbólica -un navegante del tiempo que persiste a través de los siglos-, sino porque este animal marino, de algún modo, siguió navegando millones de años hasta llegar a nosotros”, concluyó el investigador.

En cuanto al epíteto específico, patagónica, busca reflejar no solo el origen geográfico del fósil, sino también el legado científico asociado al estudio de los reptiles marinos de esta región, un campo en el que el equipo de investigación del Museo de La Plata ha sido pionero.

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